Foto tomada de la página de EVM
Estoy leyendo Dublinesca, la más reciente novela de Enrique Vila-Matas. Volveré a escribir sobre este libro cuando haya terminado de leerlo, pero por ahora tengo que decir que, si bien se trata de una novela de la misma estirpe de las novelas vilamatianas, en esta el autor decide dar un paso adelante respecto a lo hecho anteriormente, una vuelta de tuerca narrativa.
Hay en esta suerte de réquiem por la era Gutenberg, un puente que el narrador (el misterioso narrador, que podría ser el misterioso Vilém Vok, que ha dado ya tanto de que hablar, como seguramente quería Vila-Matas) tiende entre "lo clásico" y lo "nuevo" en la literatura. El libro está plagado de referencias, de citas intertextuales, de citas reales y de otras que, sospecho, son apócrifas, como suele acostumbrar Vila-Matas. Una legión de autores irlandeses aparecen en estas páginas que no ofrecen concesión al lector. Que se joda el lector medio, ha dicho David Simon (el creador de The Wire) que piensa cuando escribe el guión de la serie. Algo muy parecido debe haber tenido en mente Vila-Matas al escribir esta novela. Cito:
Sueña con un día en que la caída del hechizo del best-seller dé paso a la reaparición del lector con talento y se replanteen los términos del contrato moral entre autor y público. Sueña con un día en el que puedan respirar de nuevo los editores literarios, aquellos que se desviven por un lector activo, por un lector lo suficientemente abierto como para comprar un libro y permitir en su mente el dibujo de una conciencia radicalmente diferente a la suya propia. Cree que si se exige talento a un editor literario o a un escritor, debe exigírsele también al lector. Porque no hay que engañarse: el viaje de la lectura pasa muchas veces por terrenos difíciles que exigen capacidad de emoción inteligente, deseos de comprender al otro y de acercarse a un lenguaje distinto al de nuestras tiranías cotidianas. Como dice Vilém Vok, no es tan sencillo sentir el mundo como lo sintió Kafka, un mundo en el que se niega el movimiento y resulta imposible siquiera ir de un poblado a otro. Las mismas habilidades que se necesitan para escribir se necesitan para leer. Los escritores fallan a los lectores, pero también ocurre al revés y los lectores les fallan a los escritores cuando sólo buscan en éstos la confirmación de que el mundo es como lo ven ellos...
Swedenborg, Beckett, Magris, los Auster, la Orden del Finnegans a la que pertenece Vila-Matas, Cronenberg, Dylan, Julien Gracq, Godard, Tom Waits, Monterroso, John Banville, Flann O'Brienn, Carlos Barral, Idea Vilariño, Antonioni, Truffaut, Resnais, Carlo Emilio Gadda, Roberto Bolaño, por supuesto James Joyce y una larga lista de nombres reales o inventados como el misterioso hombre del abrigo Burberry.
Enrique Vila-Matas ha escrito una novela inteligente, hilarante, un réquiem por la literatura tradicional y se nota que se ha divertido autoproclamándose quizá como el hikikomori que es su personaje Samuel Riba en un extraordinario fresco de la contemporaneidad. Vila-Matas parece decirnos: No soy como Javier Marías, yo sí entro a internet y leo blogs y guguléo mi nombre en los buscadores. Imagino a Enrique frente a su computadora firmando notas bajo el nombre de Liz Themerson, o Antoni Casas Ros, o como sea que firmen sus heterónimos. Lo realmente sorprendente es que los bloggers y seguidores de la retórica vilamatiana realmente estén haciendo el juego (o quizá aceptando el juego propuesto por el autor, la complicidad escritor-lector) sobre quién demonios es Vilem Vók, cuando todos sabemos que Vilem Vók no es otro que Vila-Matas, o quizá, por el contrario, todo este tiempo, bajo la figura catalana de Vila-Matas ha estado escondiéndose un checo llamado Vilém Vok, que como todos saben, tiene un abrigo Burberry gris que lleva a todas partes.

3 comentarios:
Danner! que tal todo? Me comentó ilde que estabas en Londres! te mando un abrazo y espero que todo vaya genial. Un beso.
" Como diría Kafka, se fue lejos para seguir aquí "
Mercro,
todo bien. Efectivamente, estoy ahora en Londres... por fortuna el clima es por ahora agradable, los días ma'o'meno soleados y todo de lujo, como diría el sevillano en comento. Pásate por aquí más seguido, ésta es tu casa, aunque sea una casa muy rara ésta del minotauro.
Abrazos kafkianos de vuelta.
http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Sucesores/Vok/elpepuespcat/20100725elpcat_9/Tes
(hoy domingo: Sucesores de Vok)
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